La próxima huelga general del 29 de Marzo de 2012 supone la mayor movilización de los agentes sociales desde hace años.
La suma gravedad del atentado contra nuestros derechos más fundamentales en forma de reforma laboral aprobada por PP, CIU, UPN y FAC, se merece una respuesta social de igual fuerza y contundencia. No podemos permitir que derechos laborales ganados durante décadas a base de esfuerzo y sacrificio, sean vilmente violados y pisoteados bajo el amparo de una crisis sistémica.
Una crisis fruto de la avaricia de los mercados y la banca, de la mala gestión de los políticos y empresarios, que son los verdaderos responsables y culpables de la terrible situación de paro y exclusión social en la que nos encontramos.
Políticos que en lugar de invertir en desarrollo y sostenibilidad, malversan fondos públicos en infraestructuras y macroeventos altamente costosos e inmantenibles. Políticos que pagan en favores a la banca, los gigantescos créditos que deben sus respectivos partidos. Políticos que legislan y administran en pro de grandes empresas y corporaciones que más tarde les reubican con puestos de altos ejecutivos.
Esto es claramente un problema político que merece una gran respuesta social desde todos los sectores. Y aún siendo convocada por sindicatos que han permanecido en silencio cuando el color del gobierno les era afín, la alternativa de quedarse en casa y no participar, NO SIRVE.
Hay que paralizar el país hasta que nuestros gobernantes entiendan que el interés general está en la calle, no en despachos de ejecutivos.
